Manejo Actual del Reflujo Vésicoureteral

Dr. Gabriel Portilla.
Residente III de Urología.
Universidad Nacional de Colombia


Dr. Yair Cadena González.
Urólogo Universidad El Bosque.
Urólogo Pediátrico Universidad de Chile.
Servicio de Urología Pediátrica Fundación Cardioinfantil, Fundación Hospital de la Misericordia y Hospital Central de la Policía


Dr. Camilo Orjuela. Urólogo
Universidad Nacional de Colombia.
Profesor Asistente Departamento de Cirugía Unidad de Urología Universidad Nacional de Colombia.
Servicio de Urología Pediátrica Fundación Cardioinfantil y Fundación Hospital de la Misericordia.


Enero de 2010

El reflujo vésico-ureteral (RVU) es definido como el paso retrógrado de orina desde la vejiga hacia el tracto urinario superior e indudablemente es una de las patologías que marcó el punto de partida de la Urología Pediátrica como una especialidad. Si bien en los aspectos diagnósticos no hay grandes diferencias, los autores no concuerdan del todo en diferentes aspectos terapéuticos, con opiniones que van desde conductas conservadoras hasta quirúrgicas. Hay autores que consideran al RVU como “el hallazgo de un síntoma y que hay un gran espectro de enfermedades que tienen como síntoma el RVU” (Dr. Paddy Dewan, Australia).

HISTORIA

En el siglo I DC Galeno y posteriormente Leonardo da Vinci se refirieron a la importancia de la unión uretero-vesical competente para el flujo de orina mono direccional desde el riñón a la vejiga. (1) Hacia 1893 Pozzi presentó el primer caso de RVU en humanos después de la sección de un uréter durante un procedimiento ginecológico. Sampson en 1903 estableció el mecanismo de válvula de la unión uretero-vesical dada por la oblicuidad de la inserción del uréter en la vejiga. Gruber en 1929 estableció que la incidencia de RVU variaba según la longitud de la porción intra vesical del uréter y el desarrollo del trígono circundante. Posteriormente se idearon técnicas quirúrgicas para reparar la unión uretero-vesical y se introdujo el uso de la cistografía, pero los resultados continuaban confusos. Más adelante Hodson, Ransley y Risdon han logrado grandes aportes para entender la fisiopatología del RVU. A mediados de los 70´s cirujanos, urólogos y pediatras empiezan a usar antibióticos profilácticos en pacientes con reflujo de bajo grado y en la mayoría de los casos evidencian la resolución del reflujo en el seguimiento. (2)

INCIDENCIA

Afecta aproximadamente al 1-2% de los niños sanos incrementándose hasta un 30-40% en pacientes con infecciones febriles del tracto urinario. (1) En estos casos, hasta un 20-30% tendrán evidencia de cicatriz renal en el futuro. Adicionalmente el RVU corresponde hasta un 37% de los pacientes con diagnóstico prenatal de hidronefrosis. (1)

Su importancia reside en que se trata de uno de los factores más importantes que se asocian a cicatrices renales y que éstas, a su vez, pueden producir a largo plazo insuficiencia renal crónica (hasta el 7-9% de los pacientes dializados y trasplantados en el Reino Unido tienen nefropatía del reflujo), hipertensión arterial y complicaciones en el embarazo como infecciones del tracto urinario sintomáticas, hipertensión y pre-eclampsia. (1)

Se han observado diferencias entre ambos sexos. Entre los lactantes con reflujo detectado en la evaluación post natal de la hidronefrosis antenatal predominan los varones, pero en las edades subsiguientes predomina en las mujeres. Aunque el 85% de los casos detectados en etapas posteriores de la vida corresponden a mujeres, en los varones que se presentan con infección urinaria existe más probabilidad de hallar esta anomalía. (3)

EDAD

Con respecto a la edad del niño se observa que la incidencia es mayor en niños más pequeños y son más frecuentes las infecciones urinarias en estos. Esto se debe a la resolución espontánea del reflujo que se produce en muchos niños en edades más tardías como resultado del crecimiento de la vejiga, la disminución de la presión de la vejiga en la fase miccional y el aumento de la longitud del túnel ureteral (4).