enfermedades

 
Vejiga Neurogénica

Vejiga Neurogénica

Es la alteración en la dinámica vesical causada por patologías neurológicas congénitas (mielomeningocele) o adquiridas (trauma raquimedular, tumores del sistema nervioso). Éstas generan alteración en la función vesical de manera variable, requiriendo en todos los casos estudio y manejo para evitar las complicaciones secundarias (infecciones urinarias, formación de cálculos, hidronefrosis, reflujo vésico ureteral) y finalmente falla renal. La mayoría de los niños con vejigas neurogénicas requieren de manera indefinida un programa de sondaje vesical varias veces al día (cateterismo intermitente) para ayudarles a desocupar la vejiga. Muchos presentan además estreñimiento refractario al manejo con dieta y laxantes convencionales, siendo necesario en en ellos el manejo con enemas.

 
Varicocele

Varicocele

Es la dilatación del plexo pampiniforme, venas que están sobre el testículo y ascienden por el cordón espermático. Se presenta usualmente en la segunda década de la vida (15-25% de los adolescentes tienen varicocele), casi siempre del lado izquierdo. En algunos adultos el varicocele puede estar asociado con alteraciones en la calidad del semen, sin embargo en más del 85% de los pacientes el varicocele no causa problemas de fertilidad. En la mayoría de los jóvenes el varicocele es asintomático. Algunos pueden consultar por sensación de masa sobre el testículo y rara vez por dolor testicular. El diagnóstico lo hace el médico durante un examen de rutina. La ecografía Doppler testicular confirma el varicocele en casos dudosos e informa acerca del tamaño testicular, lo cual es importante dado que algunos varicoceles se asocian con compromiso del volumen del testículo afectado. Si el joven presenta molestias locales o el testículo es más pequeño que el contralateral hay indicación de manejo quirúrgico (varicocelectomía).

 
Válvulas Uretrales

Válvulas Uretrales

Las válvulas son unas membranas que se sitúan en la uretra de los varones y causan obstrucción a la salida de orina. Cuando el problema es severo, el diagnóstico se sospecha en las evaluaciones ecográficas prenatales (dilatación importante de ambos riñones), y se confirma en el recién nacido al hacerle una cistografía radiológica. Los niños en los cuales no se hace el diagnóstico en el período neonatal pueden consultar posteriormente por infecciones urinarias, dificultad para orinar, chorro urinario delgado, pujo para orinar e incontinencia urinaria durante el día. El manejo es quirúrgico y consiste en la resección endoscópica de las mismas. Algunos de estos pacientes pueden terminar en falla renal.

 
Reflujo Vésico Uretral

Reflujo Vésico Uretral

Es el regreso (reflujo) de la orina desde la vejiga hacia los riñones. Se encuentra tanto en niños como en niñas, presente aproximadamente en un 30% de los pacientes con infecciones urinarias. La unión del uréter con la vejiga se comporta como una válvula de una sola vía que permite la llegada a la vejiga de la orina que viene del riñón pero no su regreso. La mayoría de veces el reflujo es primario y congénito debido a incompetencia de dicho mecanismo valvular. Dependiendo del grado del reflujo, la edad del paciente al momento del diagnóstico, así como del compromiso renal, se decide el manejo a seguir. Muchos casos de reflujo pueden mejorar en el tiempo por lo cual el manejo expectante es válido (con o sin profilaxis antibiótica), pero en algunas oportunidades la severidad de la enfermedad o el compromiso renal pueden indicar la necesidad de procedimientos quirúrgicos, bien sea el manejo endoscópico o el reimplante vésico ureteral. El objeto básico del tratamiento es evitar nuevos episodios de infección urinaria febril (pielonefritis) que pueden llevar a cicatrices renales, las cuales a su vez pueden ocasionar hipertensión arterial y pérdida de proteínas por la orina (proteinuria) con deterioro de la función renal.

 
Hipospadias

Hipospadias

Es un defecto congénito del pene en el cual hay un desarrollo incompleto de la uretra en grado variable, asociado a alteraciones de la piel prepucial (prepucio dorsal redundante) y curvatura peneana. En las formas más severas el pene puede ser pequeño. Se presenta aproximadamente en 1 de cada 300 niños nacidos vivos. La cirugía de corrección de hipospadias tiene por objeto lograr que el paciente tenga un pene con aspecto normal. Según el grado de severidad del hipospadias el paciente requerirá correción en uno o dos tiempos quirúrgicos.

 
Hidronefrosis

Hidronefrosis

Se denomina hidronefrosis a la dilatación de la pelvis renal, asociada o no a dilatación de los cálices, con uréter de calibre normal. Las dilataciones piélicas pueden ser secundarias a fenómenos obstructivos permanentes o transitorios de la unión uretero-piélica, como también pueden estar asociadas a reflujo vésico-ureteral. En la mayoría de los casos el diagnóstico se hace al observar dilatación de la pelvis renal a través de ecografía prenatal; cuando esto sucede se recomienda ecografías fetales frecuentes con el objeto de monitorizar la evolución de la dilatación y el volumen del líquido amniótico; un signo de alarma importante es la disminución progresiva de dicho volumen. Afortunadamente la mayoría de estas gestaciones llegan a término y pueden tener un parto vaginal, salvo que haya indicación diferente para realizar una cesárea. Una vez el niño nace se le inicia antibióticos de manera profiláctica y debe ser valorado a la mayor brevedad posible por el urólogo pediátrico. Muchas de las hidronefrosis diagnosticadas prenatalmente pueden mejorar con el paso del tiempo, otras requerirán de manejo quirúrgico (pieloplastia). Si el diagnóstico no se hizo en la vida prenatal el niño puede consultar a cualquier edad por dolor abdominal, infección urinaria, hipertensión arterial, orina con sangre o falla renal. La mayoria de los de este grupo va a necesitar cirugía.

 
Hidrocele

Hidrocele

Es el acúmulo de líquido, que procede de la cavidad abdominal, alrededor del testículo. Puede afectar uno o ambos testículos, es indoloro y los padres usualmente consultan por notar que el o ambos hemiescrotos del niño se ven aumentados de volumen. Es frecuente en los primeros meses de la vida posnatal y muchos desaparecen de manera espontánea en los primeros 2 años. Después de esta edad se recomienda su manejo quirúrgico (hidrocelectomía) a través de una pequeña incisión en la región inguinal.

 
Fimosis

Fimosis

Es la incapacidad de la piel del pene (prepucio) para ser retraida y permitir la exposición del glande. La fimosis es un evento fisiológico (normal) y más del 95% de los niños al nacer la presentan. Es un fenómeno que tiende a desaparecer de manera espontánea con el paso de los años. Entre los 4 y 6 años la mayoría de los niños ya no son fimóticos. Existen algunos pocos casos de fimosis patológica, usualmente causados por infección, inflamación y ejercicios de retracción del prepucio (en el pasado muy recomendados por los médicos y hoy completamente contraindicados). El manejo quirúrgico de la fimosis es la circuncisión.

 
Escroto Agudo

Escroto Agudo

El dolor testicular de inicio súbito, intenso, se denomina escroto agudo y es el principal motivo de atención en urgencias en el paciente urológico infantil. Su importancia radica en que una de las entidades que lo produce es la torsión testicular (más frecuente en menores de 1 año y en la pubertad), en la cual el testículo se rota sobre su eje longitudinal, deja de llegarle flujo sanguíneo y la única forma de evitar que se necrose y se pierda es realizar una cirugía con carácter de urgencia (en las primeras 6 horas de inicio de la sintomatología). Otras causas de escroto agudo son las inflamaciones e infecciones del testículo (orquitis), epidídimo (epididimitis) y la torsión de las apéndices testiculares (remanentes embrionarios), las cuales se resuelven usualmente con manejo médico.

 
Criptorquidia

Criptorquidia

Es la no localización del testículo en su posición escrotal normal en la cual debe estar en el momento del nacimiento. Se presenta en el 4% de los recién nacidos a término y en el 1% de los pacientes al año de edad. Algunos testículos criptorquídicos pueden llegar de manera espontánea al escroto en los primeros 6 meses de vida posnatal por lo cual no se recomienda la corrección quirúrgica antes de esa edad. El testículo criptorquídico se clasifica en palpable y no palpable. Si es palpable la cirugía (orquidopexia) se hace a través de una pequeña incisión inguinal. Si es no palpable el paciente requiere de una laparoscopia (meter un sistema óptico muy delgado al abdomen a través de una herida de 3-4 mm a nivel del ombligo). De acuerdo con los hallazgos de la laparoscopia se procede a extirpar el testículo (orquidectomía) si es muy pequeño o a la orquidopexia. El objeto de la cirugía es evitar el daño progresivo testicular que se asocia con la criptorquidia. El testículo no descendido tiene menos células germinales (las que darán origen a los espermatozoides) que un testículo normal y este compromiso es mayor en la medida que permanece más tiempo por fuera del escroto. Adicionalmente los testículos no descendidos tienen un riesgo mayor de desarrollar tumores malignos, usualmente después de que el paciente alcanza la pubertad.